El 25 de abril en el CIEC MADRID tuvo lugar una conferencia sobre economía circular en la industria 4.0, allí estuvieron Sempiterna y Vortex Dimensión Digital. También acudieron representantes de empresas e industrias y dialogaron sobre cómo la tecnología y la innovación impulsan la economía circular, y cuáles son los retos y oportunidades a futuro.
Representantes:
Marta Foncillas – Fundadora y CEO en Revolución Limo.
Osvaldo Sánchez – CEO en Neoplastics.
Samuel Ruiz de Lorenzo – Fundador y CEO en SCRAPAD.
Ana Pérez – CEO y Cofundadora en ForestChain.
Marta Muñoz – Profesora e Investigadora en el Área de la Ciencia e Ingeniería de los Materiales de la URJC.
Eduardo Paz, CEO de Feltwood.
En colaboración con la Factoría Industrial de Vicálvaro.
¿Qué significa economía circular?
Previamente, el modelo de producción más extendido era la economía lineal, que consiste en transformar materias primas en productos que tras ser utilizados se desechan. Este modelo supone varios problemas para el medio ambiente y debido al aumento del consumo y la escasez de recursos, los costes de producción también se están elevando. Debido a la necesidad de una forma de ahorrar recursos, aparece la economía circular, la cual consiste en reutilizar los productos que se desechan para crear los nuevos, creando así un círculo cerrado.
¿Qué es la industria 4.0?
Este es el nuevo tipo de industria, basada en tecnologías 4.0, es decir, tecnologías todavía en desarrollo enfocadas a la interconectividad entre lo físico y lo digital. Un ejemplo de una forma en la que este tipo de tecnologías puede realizar esta interconectividad podría ser una inteligencia artificial que identifique distintos tipos de residuos y los clasifique. Esto sería de gran ayuda para automatizar el proceso de identificar componentes y materiales útiles en un producto que se va a desechar.
¿Como se relacionan economía circular y la industria 4.0?
En la actualidad se están empezando a incorporar tecnologías 4.0 en la industria con el fin de lograr una economía circular. Esto se debe, entre otras cosas, a la gran utilidad que aportan estas tecnologías para obtener información de los residuos, y así poder hacer un mejor uso de ellos. Hoy en día se pueden encontrar varios ejemplos, como la utilización de máquinas para identificar y clasificar los distintos tipos de residuos. Estas máquinas ya se pueden ver en plantas de tratamiento de residuos para optimizar tareas.